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Cartas en reacción a los memos más recientes por parte de los directivos de la División de Juegos de Azar:

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Influenza (HIN1)- Rafael Rivera
Asociación de Inspectores de Juegos de Azar
28 de julio de 2009

Licda. Ada Sofía Esteves
Directora División de Juegos de Azar
Compañía de Turismo de Puerto Rico

Estimada licenciada:

Todos sabemos de la situación que atraviesa el país sobre el problema de la salud. Ante la medida tomada por la División de Juegos de Azar, la que vemos justa y realista ante tal situación, vemos, sin embargo que deja una puerta muy abierta para que los concesionarios utilicen esta situación para beneficios injustificados a su favor.
La realidad es que con el aumento del salario mínimo federal, estos están haciendo ajustes y en algunos casos reduciendo personal. Nos preocupa grandemente que se vaya a utilizar esta situación seria de salud para colocar personal a realizar diferentes funciones sin necesidad, por esta razón sugerimos, respetuosamente, que cada Casino le haga llegar a la Oficina de Juegos de Azar una lista de las personas reportadas enfermas y el puesto que ocupan y a su vez la Oficina le hará llegar un informe al Inspector para que este pueda identificar los posibles puestos que estén faltos de personal para que oficiales o empleados del casino puedan cubrirlos. De reportarse una persona enferma durante el turno del Inspector este notificará a la oficina y anotará el nombre del empleado en la lista que la Oficina haya enviado.
Atentamente,
Rafael Rivera: Vicepresidente A.I.J.A.


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Mario Ramos Méndez

6 de julio de 2009

Re: Memo sobre IDENTIFICACIONES A UTILIZAR PARA PREMIOS
A: Jaime Alex Irizarry, Supervisor de Juegos de Azar

Estimado Jaime;
Me dirijo a ti por ser el empleado gerencial, al igual que el compañero Carlos Rivera, que goza de las mayores simpatías y respeto entre los Inspectores de Juegos de Azar y demás empleados. La carta es sobre las dudas que nos ha creado, tanto a mí como a algunos de nuestros compañeros de trabajo, el asunto de epígrafe. Veamos.
El inciso cuatro de la carta que enviara el Sr. Julio Rivera a todos los Inspectores de Juegos de Azar, con fecha de 29 de junio de 2009, nos dice:
Licencia de conducir vigente que contenga una fotografía o información sobre el nombre, fecha de nacimiento, sexo, altura, color de ojos y dirección del solicitante.
¿Qué sucedería, si nos encontramos con una persona que, por las razones que sea, haya dejado de conducir vehículos de motor, su licencia ya expiró y no tiene ninguna otra identificación, ni la tarjeta electoral, porque no vota? Estos casos son muy frecuentes en las salas de juegos de Puerto Rico, pues los inspectores los vemos casi a diario. Por eso, en algo tan sensitivo como lo es un testamento abierto, donde está envuelta la última voluntad del testador, si hay un error de identificación el testamento es nulo, no anulable, porque después de muerto el testador ya no hay nada que se pueda hacer. Sin embargo, si el método de identificación que se usa para el testamento es una licencia de conducir, que era lo único que tenía el otorgante, es permisible que la misma esté expirada. Esto se debe a que cuando expira una licencia lo único que cambia es el permiso que nos otorga el Estado para poder transitar por las vías públicas del país, no la identidad de la persona, que sigue siendo la misma.
De hecho, la Ley Notarial, que entraría como derecho supletorio en un caso de testamentaría abierta si los requisitos establecidos en los Arts. 634 y 635 del Código Civil no se pueden cumplir, no nos dice nada al respecto. Esta Ley establece claramente, en su Art. 17, inciso (c), los documentos que se usarán, como métodos supletorios, en el otorgamiento de una escritura o de un testamento:
La identificación por documento de identidad con retrato y firma, expedido por las autoridades públicas competentes del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, de los Estados Unidos, o de uno de los estados de la Unión, cuyo objeto sea identificar a las personas o por pasaporte debidamente expedido por autoridad extranjera.
Según el inciso (c) del artículo 17 de la Ley Notarial de Puerto Rico, nuestra tarjeta de identificación de empleado puede servir como tarjeta de identificación para algo tan delicado y solemne como lo es un testamento abierto, donde los requisitos de fondo y de formalidad son muy rigurosos, pero no la licencia de croupier que sí tiene foto, pero no tiene la firma del tenedor de la misma. A nuestro juicio, la razón de la firma en el documento de identidad es que esta pueda ser comparada con la del otorgante de la escritura durante el acto de comparecencia. Análogamente, podemos afirmar lo mismo cuando se trata de un comprobante de pago de un premio de tragamonedas o de un premio de Black Jack progresivo en los casos que procedan, si algunos.
Por otro lado, el Reglamento Notarial es aún más específico que la misma Ley Notarial. Veamos el inciso (D) de la Regla 30:
Cuando el notario utilizare uno de los documentos de identidad que establece la sec. 2035 (c) de este título para identificar a los comparecientes, bastará con que denomine el documento sin necesidad de describirlo o relacionarlo.
Se han dado casos donde el otorgante de un testamento abierto no tenía licencia de conducir ni tarjeta electoral, porque nunca manejó un vehículo de motor y nunca votó. Sin embargo, su tarjeta de identificación para el otorgamiento de la escritura de testamento fue una tarjeta de empleado de gobierno con foto y firma. Sobre esto podemos ir todavía más lejos. El caso de Cintrón Ramos v. Registrador, 144 DPR 91 (1997), que expone de manera doctrinal cuáles deben ser los requisitos a seguirse cuando se usa una tarjeta de identificación, no dice nada sobre si la licencia de conducir debe de estar vigente o no.
Aunque está ampliamente reconocido que el juego no es un derecho fundamental ni, mucho menos, constitucional, véase, South Carolina Dept. of Revenue & Taxation v. Rosemary Coin Machines, Inc., 500 S.E. 2d 176 y Baseball, Inc. V. Indiana Dep.. of State Revenue, 672 N.E. 2d 1368, y que el estado es quién tiene la última palabra en cuanto a licenciamiento y regulación de las salas de juegos, véase, Horseshoe Entertainment v. Dossier Parish Police Jury, 714 So. 2d 920, o sea, que está dentro del amplio poder (police power) del Estado regular la tenencia y operación de artefactos electrónicos y tragamonedas en las salas de juego de una jurisdicción en específico, South Carolina Dept. of Revenue & Taxation v. Rosemary Coin Machines, Inc., supra, entiéndase en nuestro caso Puerto Rico, creemos que es una carga innecesaria que se le exige al cliente y que puede redundar en un disgusto de éste con el Casino de turno, mucho más en estos tiempos aciagos que vivimos donde los recaudos de las máquinas tragamonedas se han visto afectados y, por ende, el ingreso al erario público también.
Por otro lado, referente a la tarjeta electoral, ¿qué pasaría si ésta es la única identificación que tiene el cliente? El empleado del Casino, entiéndase el Attendant, no se la puede pedir como documento de identificación personal, porque la ley es clara sobre este asunto y al ser ley se convierte en un derecho del ciudadano. “Se autoriza el uso de la tarjeta de identificación cuando el elector voluntariamente la enseñe”, reza el final del artículo que habla sobre dicha tarjeta. O sea, tiene que darse el acto volitivo del cliente hacia el empleado del Casino para que pueda usarse como identificación y, de esa manera, cumplir con lo que expresamente dice la ley. Véase, 16 LPRA 3061. Sin embargo, la situación sería peor si el cliente es de esos ciudadanos que guarda la tarjeta electoral en una gaveta en su casa y sólo la saca el día de las elecciones generales para ejercer su derecho al voto.
Lo que con insistencia nos preguntamos es, ¿por qué sobre éste asunto somos excesivamente exigentes y sobre otros asuntos que están, de manera expresa y no tácita, incluidos en el Reglamento de Juegos de Azar, somos un tanto laxos? Creo que, cuando miramos las ejecutorias de la División de Juegos de Azar en los últimos años, notamos que en muchos casos traídos a la atención de la División, mediante informes preparados por los Inspectores de Juegos de Azar, ha habido una falta de consecuencia y consistencia en la acción fiscalizadora al respecto. Ha habido una laxitud alarmante, que en cierto sentido ha afectado la labor reguladora y fiscalizadora, y hasta ha drenado la moral pública de la agencia. Por lo menos en apariencia, lo que en lo absoluto, no nos es halagador.
Sobre el inciso seis, queremos saber a qué gobierno se refiere. Nos imaginamos que al gobierno estatal. La aclaración es pertinente porque esta carta es para llenar un vacío que hay en el Reglamento de Juegos de Azar y por ser la carta un complemento, de manera oficial, de dicho Reglamento entendemos que las posiciones doctrinales que ha asumido el Tribunal Supremo de Puerto Rico sobre la interpretación y aplicación de las leyes y reglamentos son de extrema pertinencia al asunto de marras. Véase, Pueblo de Puerto Rico v. APS Healthcare of Puerto Rico, Inc., 2009 TSPR 11, Pueblo v. Zayas Rodríguez, 147 DPR 530, (1999) y U.N.T.S. v. Secretario de Salud, 133 DPR 153, (1993).
Sugerimos, que la Sección 1.6 del Reglamento de Juegos de Azar, las Reglas de Interpretación, sea de aplicación en este, un tanto confuso, asunto.

(a) Las disposiciones de este Reglamento se interpretarán liberalmente a fin de permitir a la Compañía, a la División y al Comisionado llevar a cabo sus funciones y asegurar que se alcancen todos los propósitos de la Ley y este Reglamento.

(b) En casos especiales y por justa causa la Compañía, la División o el Comisionado podrán relajar o permitir desviaciones de las disposiciones de este Reglamento cuando su estricto y literal cumplimiento derrote sus propósitos.

Finalmente, dudamos que esa exigencia excesiva que nos plantea el Memo se use cuando de reclutar a personas para empleo se trata. Esto lo podemos constatar examinando la Forma I-9 (Form I-9. Employment Eligibility Verification) del Servicio de Inmigración y Naturalización del Departamento de Justicia de los Estados Unidos de América. En la sección dos (2) de la Forma -Employer Review and Verification- hay tres listados: A) Documentos que establecen identidad y elegibilidad de empleo, B) Documentos que establecen identidad, y C) Documentos que establecen elegibilidad de empleo. En el listado B, que tiene tres encasillados para que el solicitante llene el que le es pertinente, se menciona la licencia de conducir:
A state-issue driver’s license or a state-issue I.D. card with a photograph, or information, including name, sex, date of birth, weight and color of eyes.
Más abajo, en el listado B, se pregunta el número de identificación del documento usado y la fecha de expiración. Lo curioso es que la parte relacionada a la fecha de expiración lee: Expiration Date (if any). En ningún lado, en la Forma I-9, se exige que la licencia de conducir expedida por el estado tenga que estar vigente. Además, está sugerido que podría ser una licencia –documento de identidad en nuestro caso- donde sólo aparezcan la foto y la firma de la persona.
Muy respetuosamente de ti queda,

C/c. Otho Rosa, Presidente de AIJA
Carlos Rivera, Gerente de Juegos de Azar
Ada Sofía Estévez, Directora de Juegos de Azar

Presentación del libro del Inspector Mario Ramos

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